Lilian Alburquerque

El cine tiene un poder inmenso sobre la sociedad. A la vez que captura la sociedad a la que representa desde el punto de vista del director, al difundirla hace que ese pensamiento se perpetúe y expanda.

¿Sabrías decirme cuantas directoras de cine conoces? ¿Productoras, guionistas, realizadoras? Seguro, que pocas o ninguna. Pero sí actrices. La mujer en el cine funciona como objeto pasivo, quedando fuera de los puestos directivos y limitándose a aparecer en la pantalla atractiva y deseable, como amante o víctima de un varón protagonista. Las mujeres que desafían este rol rancio y patriarcal son locas, putas, malas esposas y madres o marimachos. Y el problema de esto es que la gente lo interioriza y lo aprende.

Se necesitan más mujeres haciendo cine, luchando por una representación justa e igualitaria de la mujer, y que los hombres aprendan a hacer un cine que no fomente el machismo, la violencia y la opresión.

This is a unique website which will require a more modern browser to work!

Please upgrade today!